sábado, 5 de diciembre de 2009

Virus del Papiloma Humano



El VPH es la principal causa del cáncer cervicouterino


• El virus papiloma humano (VPH), una infección de transmisión sexual común, es la principal causa subyacente de cáncer cervico-uterino.

• Es muy difícil prevenir la transmisión del VPH. Los métodos anticonceptivos de barrera sólo tienen una eficacia parcial, dado que el virus puede existir en la mayor parte del área anogenital (incluso en áreas que no son cubiertas por el condón masculino) y puede permanecer activo durante años.

• Si bien no existe un tratamiento para el VPH, en la mayoría de los casos la infección se remite hasta alcanzar niveles indetectables. En algunas mujeres, sin embargo, la infección por VPH persiste y evoluciona a lesiones precancerosas, llamadas displasias. Las mujeres inmunocomprometidas pueden presentar alto riesgo de una infección persistente.

• La infección detectable de VPH es más común en mujeres jóvenes. Aunque la prevalencia varía entre las distintas regiones, suele alcanzar su punto más alto (alrededor de un 20%) en las mujeres entre 20 y 24 años, disminuyendo hasta alcanzar aproximadamente un 8 to 10% en mujeres de más de 30 años.

• Entre el pequeño porcentaje de mujeres infectadas con VPH que desarrollan una displasia, lo más probable es que sea leve, la cual generalmente remite o no progresa, particularmente entre las mujeres menores de 35 años. De las mujeres que de las desarrollan displasia, pocas progresarán a cáncer cervicouterino.

• La progresión a lesiones detectables o precancerosas puede demorar hasta 10 años. Un estudio estima que el riesgo de que una lesión precancerosa progrese de moderada a grave es de 32% en un período
de 10 años.

• Las mujeres de 35 años o más a las que se les ha identificado lesiones precancerosas moderadas o graves presentan un alto riesgo de desarrollar cáncer.

• El cáncer cervicouterino suele presentarse en mujeres mayores de 40 años y es más frecuente en mujeres alrededor de los cincuenta o sesenta.

• El consumo de tabaco, un embarazo a edad temprana, el uso de anticonceptivos orales y las implicancias físicas de una alta paridad parecen aumentar de manera independiente el riesgo de una mujer de presentar un cáncer cervicouterino.


• Las impresiones clínicas de las crecientes tasas de cáncer cervico-uterino en mujeres jóvenes pueden reflejar la estructura etárea de una población o los patrones de detección, y no un cambio en las tasas específicas en función
de la edad.

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